Retornos

Muchos creerán que había entregado que había entregado ya la cuchara, pero eso en absoluto es cierto. Simplemente es mejor guardar silencio cuando no hay nada nuevo que decir, o por hacer referencia a Ruben Darío, es mejor hablar como las águilas callan, pues también el silencio es una forma de decir algo.

Continúo con mis clases (demasiadas) y mis idiomas, además de mantener la actividad concerniente al vicio solitario. En torno a este, decir que nuevamente me ando por centrouropa, fundamentalmente en tiempo de entreguerras.

La verdad es que uno, tendente a la melancolía, como mejor describir su anhelo puede es con el final de cierto poema de Antonio Colinas:

Y yo sólo deseo salvar mi claridad,
sonreír a la luz de cada nuevo día,
mostrar mi firme horror a todo lo que muere.
Señor, aquí me quedo en vuestra biblioteca,
traduzco a Homero, escribo de mis días de entonces,
sueño con los serrallos azules de Estambul.

El cazador cazado

cazador cazado

A veces uno se encuentra determinadas sorpresas como ésta. Y es que ¿quién contempla a quién? Nosotros a la pintura, o es el retratado quien contempla, y en ese caso ¿a quién? ¿al fotografo? ¿o a las otras pinturas?

A mi amigo Antonio

Oso Lübeck

A quien he tenido presente muy a menudo en esas tierras heréticas luteranas. Y el sabrá por qué cuando vea esta entrada. A ver si nos vemos ya y nos tomamos unas coca-colas zero y nos contamos la vida, que estamos los dos muy atrasaos el uno del otro. Lo dicho. Un abrazo campeón.

Y luego nos quejamos de ciertos pasos…

y no digo que no lo hagamos con razón, que por supuesto que sí, y yo el primero. Pero… que me dirían si se encontrasen un Jueves Santo con algo así encima de un paso

santos dresde blog

pues con razón se horrorizarían. Pues sepan que esto está en la Catedral de Dresde, pero no en la de los herejes luteranos, no. En la Católica. ¡Chúpate esa! Aunque lo mismo si lo coge Grande de León y le hace unos tocados monos y unos bordados a hojilla, la cosa gana.

¡Ah! y sepan que hasta dicen misa delante.

Leipzig

 Blog Leipzig Sábado 11 032

Éste, señores es el monumento al sin par Bach, que se haya enterradito justo en el edificio que está a su espalda, que a la sazón es la Iglesia de Santo Tomnás, donde tantos años trabajó. La verdad, yo no se si eso es un premio o un castigo, no quisiera yo dar con mis huesos para la eternidad en un IES, la verdad.

La ciudad es preciosa, con bellos edificios, iglesias coquetas que podrían pasar por católicas, buena comida… Ahora, eso sí, me cayó la del Tigre, parecia viernes santo con mala follá y el Cachorro en la Magdalena. Hacía tiempo que no veía llover así. El domingo en Weimar llovió a ratos, pero me dio tiempo a pasear y ver bastante, lo malo es que apenas pude hacer fotos porque se me fue la bateria y olvide llevar la otra. En fin, otra vez será.

Dresde la nuit

 

Dresde 6juni 047

Heme ya aquí en tierras sajonas. Os hago un breve resumen. La ciudad bien, aunque yo aún no he averiguado si vivo en Dresde norte o en Berlín sur, ya que mi apartamento está donde Cristo dio las tres voces. Por otro lado, la ciudad tiene paisajes muy bonitos, como podéis comprobar en la foto, que esta tomada desde Marienbrücke y desde el que se ve el Zwinger, que es un palacio, la torre de la catedral (católica) y la cupula de la Escuela de artes.

Esta noche voy a ver el Caballero de la Rosa, así que ya os contaré. Por lo demás todo marcha bien y no sus preocupeis que no me estoy saltando la dieta. Besos y abrazos por doquier.

Con un pie en el estribo…

y con la maleta aún por hacer. Me encamino mañana a tierras sajonas, concretamente a Dresde, donde pasaré cerca de un mes. Ya os ire contando.

Haiku

jardinZen

Al hilo de un post de mi amigo Juan Antonio he decidido hacer un haiku, el primero de mi vida, ateniéndome a dos de sus reglas originales que se suelen olvidar: fuera verbos y la existencia de una palabra central que aluda a la estación del año. Ahí va, sean benévolos:

Aire en las hojas,
sol en el horizonte,
estío en torno.

De itinere

Pues si, de caminos, caminos a Alemania que emprenderé en breve. Hoy escribo desde un sitio peculiar, la sala de lectura de  la Biblioteca  del rectorado, donde me hallo diccionario en ristre, woerterbuch

estudiando vocabulario alemán de cara a mi próxima estancia en el Goethe Institut de  Dresde. En fin, seguiremos estudiando…

Sobrecogimientos

Proust2

Como decía hace muchos años María Jiménez “Ahora ya, mi mundo es otro”, y la culpa la tiene Proust.

Tras diversas postergaciones, ayer decidí coger el toro por los cuernos y adentrarme, o más bien sumergirme, en las páginas de “Por la parte de Swann”. Fue una experiencia similar a cuando escuché a Mahler por vez primera. Sobrecogido, leía lentamente y paraba cada pocas páginas para coger aire, en un estado próximo a la enajenación.

Hoy me atreví incluso a hacer lo siguiente con un grupo de primero de ESO (bueno excelente): les pedí que entornasen un poco las persianas para que la luz entrase tamizada, que cerrasen los ojos y respiraran profundamente y que se mantuviesen así mientres les leía un texto. No mencioné ni autor ni título. Les comencé a leer el pasaje en que recuerda como su madre le daba el beso de buenas noches. Paré de leer, abrieron sus ojos arrobados y me pidieron “Por favor, leenos más”. Si es capaz de hacer esto con niños de doce años, imaginaos en adultos.

Varias han sido las razones para el retraso en esta labor. La primera el polvillo de la crítica y los tópicos sobre la obra, la segunda la pereza de la horrorosa encuadernación de los volumenes de Alianza, que en formatos gruesos se desencuaderna con facilidad, la tercera, el amaneramiento del Salinas traductor. Hoy, libre de prejuicios, solucionó el resto con la maravillosa traducción de Carlos Manzano y la cuidada encuadernación de Lumen. No lo dejen pasar. Sumérjanse.