Cuentan de un sabio que un día, tan pobre y mísero estaba…

Sí, ya sé que es tiempo de crisis o desaceleración o como lo queráis llamar, pero seguro que al igual que le paso al sabio de la fábula, detrás vuestra podéis ver a alguien que las está pasando más canutas que vosotros. Por ello, y aunque la movilización ha pasado ya, siempre es bueno que no olvidemos que es posible erradicar la pobreza. Por ello os animo a firmar para presionar a los diferentes estamento a que tomen medidas en http://www.pobrezacero.org/firma.php

Frío

Cuando uno imagina que quizás en Berlín ya haga frío, se pone de peor humor. Y es que no sé si será por el dichoso cambio climático, aunque algunos, como Mr. Ansar,  dicen que no existe; o por qué será, pero llevamos ya algunos años en que llegamos a los Santos con calor…y es algo que cada vez me “inrrita” más. Esto de que a finales de octubre estemos a mediodía sudando a menos que lleves un polito de manga corta o cosa similar. Como dijo Villon: Où sont les nieges d’antaigne? 

Mientras yo continúo aquí con este “calor que me deja frío por dentro”, como dice la canción principal de “Vicky, Cristina, Barcelona”, película que recomiendo para huir de la canícula.

Esperpentos

Pues sí, esperpentos, pues sólo con ese vocablo pueden ser definidas las elucubraciones de la Consejería de educación, que pretende que nos vendamos por un plato de lentejas, que es como vendió Esaú la primogenitura a Jacob, a cambio de un puñado de aprobados más, con la única finalidad de así maquillar los desastres de su política educativa. Y es que últimamente sólo veo esperpentos alrededor, en la Consejería de Educación, en las hermandades, etc. Lástima que no tengamos un Valle-Inclán que retrate semejante número…

El oso invisible

A mi amigo Antonio

Hay personas que son como el Guadiana, aparecen y desaparecen, sin que uno sepa, o llegue a colegir en medida alguna, por qué es eso así. En fin espero que esta llamada de atención sirva de algo. Aquí dejo la última imagen que se tiene de él, creo que tomada en “El Rinconcillo”. Esperemos que al menos, como los turrones, vuelva a casa por navidad.

Convalecencias

Uno toma conciencia de la fugacidad de la vida, de lo poco que valemos y de que esto es realmente como decía Santa Teresa, una mala noche en una mala posada, cuando ve la enfermedad alrededor. Y no me refiero a una simple gripe o un resfriado, sino a cosas más complicadas. Esto me está sucediendo estos días, y por ello quiero que esta entrada mía sirva como consuelo a un amigo mío que está convaleciente, que Dios, que está en una foto a su cabecera, maniatado en San Antonio Abad y Su Bendita Madre cuya foto está en el mismo sitio lo amparen, protejan y curen pronto. Como nunca viene mal un intercesor, sirva para ello esta Santa Rosalía, a quienes muchos invocaban como patrona de los enfermos

Fin

Lógicamente no pienso hacerlo, al menos de momento, pero fijaos que forma más bella y rotunda de acabar:

 

« Tutto questo fa schifo. Non parole. Un gesto. Non scriverò più.» 

Así cerró su diario, antes de suicidarse Pavese. Sobran las palabras.